Sustrai Erakuntza ante el proyecto de mejorar el tren convencional pero seguir con la construcción del TAV en Navarra

CartelEl Gobierno de Navarra ha replanteado completamente el corredor ferroviario navarro, tras la comparecencia de su Consejero de Fomento, Luis Zarraluqui, en el Parlamento de Navarra. Si repasamos esa comparecencia comprobaremos que establece una duplicidad de vías ferroviarias, al menos en el tramo Castejón - Comarca de Pamplona.

Por un lado, y como novedad, Zarraluqui propuso la mejora de la actual vía ferroviaria navarra entre Cortes y Ziordia, a la que añadiría un tercer carril para permitir su uso tanto por los trenes actuales en ancho ibérico, como por trenes de alta velocidad y también de mercancías en ancho internacional. Pero además, el Consejero de Fomento informó que las obras para la construcción de un nuevo trazado ferroviario en Alta Velocidad continuarían. Estas vías se extenderían solo entre Castejón y Campanas y son paralelas al mismo tramo del tren convencional.

La Fundación Sustrai Erakuntza considera que esta duplicación de esfuerzos inversores es dañina para la economía navarra, y destructora del medio ambiente de la comunidad.

Es dañina para la economía porque supone un dispendio económico innecesario, dado que no añade ningún beneficio a la red de transportes. Tras la adaptación de las vías actuales con una inversión mínima, estas podrán absorber todas las necesidades de desplazamiento de pasajeros y mercancías, tanto en ancho convencional como en ancho internacional. Y todo ello con un gasto comparativamente pequeño. Atendiendo a lo dicho por Zarraluqui en el Parlamento, si el coste de implantar el tercer carril puede elevarse hasta los 2 millones de euros por kilómetro, para un trazado de 185 Km entre Cortes y Ziordia, el coste total ascendería a 370 millones de euros. Mientras que la construcción del TAV solo entre Castejón y Campanas esta presupuestada en los 675 millones, casi el doble para un recorrido de apenas 70 km.

Pero debemos continuar analizando los costes que se presentan para una infraestructura que no cumple ninguna función social, dado que no consigue comunicar ningún punto de interés. El TAV Castejón - Campanas, presupuestado como decimos en 675 millones de euros y de 69,89 kilómetros, tiene un coste por kilómetro de 9,65 millones de euros. Una cifra presupuestada muy a la baja si la comparamos con el coste del kilómetro de TAV construido en España, que ronda entre los 10 y los 20 millones de euros. De este modo, las temidas desviaciones de costos en las obras publicas seguirán siendo una constante en Navarra, de continuar con la loca construcción del TAV, dado que su presupuesto es injustificadamente bajo.

Pero no es este el único despropósito económico que se plantea en la obra pública ferroviaria en Navarra. El consejero Zarraluqui anunciaba también en su comparecencia la construcción de una nueva estación para el TAV en el barrio pamplonés de Etxabakoitz, así como la eliminación del bucle ferroviario actual. Para la construcción del edificio de la estación Zarraluqui quería conseguir un presupuesto “bajo”, que no superara los 26 millones de euros. Y sin embargo, en la actualidad Adif ha decidido gastarse 1 millón de euros en mejorar la actual estación del tren en el barrio de San Jorge. Unas obras que ya están adjudicadas y se espera que estén terminadas para noviembre de este año. Sustrai Erakuntza cree que éste es un gasto inútil, a no ser que no se fuera a construir la nueva infraestructura y se siguieran utilizando las actuales vías y estación.

Además, el Tren de Alta Velocidad necesita un importante gasto en mantenimiento para su funcionamiento correcto. Se considera que su mantenimiento anual supone un coste de entre 100.000 y 200.000 euros por cada kilómetro, lo que supone un jugoso contrato y un dispendio injustificado. Así, los políticos en el Gobierno de Navarra han empleado hasta ahora la construcción del TAV y otras grandes infraestructuras como un símbolo de progreso, cuando en realidad se han convertido primero en el paraíso de la especulación y el enriquecimiento de unos pocos con los peajes en la sombra, y en la actualidad como contrapunto de despilfarro frente a los recortes en las inversiones sociales. Durante años la construcción de infraestructuras, que no su uso, ha inflado la burbuja del ladrillo y el hormigón, mientras alentaba la especulación en los mercados financieros con la deuda que contraíamos todos los navarros para financiarlas.

Pero, como hemos dicho, es preciso analizar también los impactos en el medio ambiente de la construcción del tramo superfluo del TAV en Navarra. En su corto trayecto el TAV navarro produce afecciones a importantes enclaves naturales:

  • El río Ebro en Castejón y Valtierra, donde se debería construir un viaducto de más de 500 metros de largo, que afectaría al Enclave Natural Soto Alto y posiblemente también al Soto Giraldelli, así como al Lugar de Interés Comunitario (LIC) Río Ebro.
  • La Badina Escudera en Villafranca, reconocido como Enclave Natural y LIC.
  • Los tramos bajos de los ríos Arga y Aragón, en Marcilla, también protegidos como LIC.
  • El Monte Plano y Laguna del Juncal en Tafalla. El primero es un hábitat natural formado por encinas y quejigos, que sería atravesado previsiblemente por una trinchera convertida a posteriori en falso túnel. La Laguna del Juncal es una Reserva Natural de gran importancia para las aves acuáticas.

Como se puede observar gran parte de los espacios naturales afectados forman parte del hábitat de aves acuáticas protegidas como el zampullín, fochas, garzas imperiales, avetorillo, archibebe... además de otras especies animales. También se encuentran en estos lugares importantes especies vegetales, tanto arbóreas como herbáceas, algunas de las cuales se desarrollan solo en lugares húmedos.

Sin embargo, no podemos centrarnos tan solo en los ecosistemas protegidos para rechazar esta infraestructura innecesaria desde el punto de vista medioambiental. El Tren de Alta Velocidad es un modelo de transporte altamente despilfarrador de energía y materias primas. Su consumo energético es muy elevado (un TAV para circular a 300 km/h. tiene un consumo eléctrico comparable al de una población de 25.000 habitantes como Tudela), mayor que el del tren convencional, por lo que su desarrollo sirve de base para el mantenimiento de las ilegales centrales térmicas de Castejón, o las impactantes líneas de alta tensión.

Pero además, el Tren de Alta Velocidad produce ya un importante efecto barrera en los puntos de Navarra donde se está construyendo. Esto afecta tanto a las personas al realizar sus labores en el campo, como a la fauna. Y este efecto se ve incrementado por la coexistencia a muy poca distancia y en la misma dirección de infraestructuras lineales como la Autopista de Navarra. Pero a estos efectos en el mundo rural se une el hecho de que las obras del TAV se vayan a realizar sobre terrenos en los que se ha terminado recientemente la concentración parcelaria de Valtierra y Arguedas. Por si no fuera suficiente el derroche del TAV, a ello se une el de unas obras rurales que han de ser modificadas antes de llegar ni siquiera a usarse.

Por motivos como estos, por la variación de las condiciones físicas en las que se realizó el proyecto del TAV navarro, Sustrai presentó un recurso en la Audiencia Nacional, debido a la falta de validez de las Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) del TAV, que fueron aprobadas en agosto de 2004. En la demanda se denunciaba que ya se habían superado los cinco años de vigencia que disponen las DIAs según la legislación en vigor. Y por este motivo se hace necesario comprobar si los condicionantes para la realización del proyecto son compatibles aun hoy. De este modo, el proyecto del TAV a su paso por Navarra no dispone de una DIA actualizada, incumpliéndose así la legislación ambiental actual y dejando la ejecución de las obras en una situación irregular.

Por todo este conjunto de motivos, Sustrai Erakuntza cree que es necesario oponerse contundentemente a la construcción de un nuevo trazado de Alta Velocidad entre Castejón y Campanas. En este momento las obras efectuadas del TAV suponen una mínima parte del total que quieren realizar, y su paralización no supone aun un gran impacto medioambiental ni económico. Por este motivo, la fundación Sustrai Erakuntza realiza un llamamiento a acudir a la manifestación que se celebrará en Tafalla el próximo sábado 25 de mayo, a las 19:00 h. desde la Plaza de Navarra.

Porque aun podemos acabar con este sinsentido. Ahora, con más razón que nunca, paremos el TAV. Si al tren. No al TAV.

 

En Navarra, a 22 de mayo de 2013.

Fundación Sustrai Erakuntza
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