Informe sobre Itoiz / Canal de Navarra: Itoiz 2012. Un análisis económico

Asamblea Anual de la Fundación Nueva Cultura del AguaUn proyecto fin de máster elaborado en la facultad de Economía de la Universidad de Zaragoza, con la colaboración de la Fundación Nueva Cultura del Agua, pone de manifiesto la ausencia de rentabilidad del Pantano de Itoiz y del Canal de Navarra. Según se indica en el estudio, en ambos proyectos se han invertido 1.751,7 millones de euros. Desde entonces, el volumen de lo recuperado mediante los distintos aprovechamientos únicamente llega a los 471,2 millones, por lo que solo se habría recuperado un 26,9% de lo invertido. Hay que tener en cuenta que la Directiva Marco del Agua obliga a las instituciones públicas a la recuperación de costes invertidos en las infraestructuras hidráulicas.

Presentamos a continuación el resumen del documento, que puede obtenerse en formato PDF (46 Kb) desde la web de la Fundación Nueva Cultura del Agua. El documento completo del estudio "Itoiz 2012. Un análisis económico" también es accesible desde la web de dicha Fundación (PDF; 1,8 Mb). Si se quiere realizar una lectura rápida del mismo, la autora, Rosario Brinquis, recomienda leer los capítulos marcados con un asterisco (*) en su índice.

RESUMEN - ITOIZ 2012. UN ANÁLISIS ECONÓMICO

Autora: Rosario Brinquis Crespo

Director: Pedro Arrojo

Co-directores: Adolfo Jiménez, Jorge Bielsa

20 años después de su declaración como obra de interés nacional, y 5 años después del comienzo de los primeros riegos con agua de Itoiz, este estudio pretende mostrar una visión actualizada de la realidad económica del proyecto que se ha desarrollado a partir del embalse de Itoiz, y que incluye el Canal de Navarra y la transformación en regadío de la Zona Regable del Canal.

El análisis comienza por una recopilación de los costes del proyecto, tanto para la parte de construcción como para la parte de explotación de las infraestructuras. Estas inversiones se han realizado en su casi totalidad con dinero público, pero utilizando diferentes fórmulas de financiación en cada parte del proyecto. Gastos por partidas presupuestarias en el caso del embalse; a través de una sociedad estatal en el caso del Canal de Navarra; concesión con peaje en sombra en el caso de la Zona Regable. El resultado final del coste de construcción, incluyendo la instalación de riego en parcela y la construcción de sistemas de abastecimiento, es de 1.359,1 M€ en valores actualizados, con IVA incluido. El coste completo incluyendo 30 años de explotación asciende a 1.751,7 M€, en valores actualizados, con IVA incluido.

La recuperación de costes para el proyecto, se cifra en un 27% para el total del proyecto. Los usuarios finales pagan el canon de regulación para el embalse de Itoiz a la Confederación Hidrográfica del Ebro, una tarifa por compra de agua a Canal de Navarra S.A, y en el caso de los regantes una tarifa adicional a la concesionaria Aguacanal. La cifra del 27% incluye una asignación elevada, de 63 M€ a control de avenidas, y 118,6 M€ de producción hidroeléctrica de las centrales gestionadas por Canal de Navarra, sin las cuales la recuperación de costes debida únicamente a los usuarios finales, se reduce a un 16,5 %.

La principal actividad económica ligada al proyecto es el regadío. Actualmente se ha finalizado el despliegue de la Fase 1, con 22.336 ha transformadas en regadío. Aunque todavía queda un 30% de superficie sin instalación en parcela, y buena parte de los sectores fueron inaugurados en 2011, existe un buen número de datos publicados que nos permiten llegar a varias conclusiones preliminares. La evolución de la alternativa de cultivos muestra una predominancia creciente de los cereales, siendo el maíz grano el primer cultivo en superficie y valor económico. Extrapolando al total de la zona regable, se obtiene un Producto Bruto Agrícola de 46,1 M€/año. Restando el Producto Bruto Agrícola en secano de 14,1 M€, se obtiene un diferencial de 32 M€/año. Todavía no se dispone de datos que permitan calcular el Beneficio Empresarial de las explotaciones. Los regantes pagan 5,5 M€/año en concepto de canon y tarifas por el uso de las infraestructuras. La productividad bruta del agua en los riegos del Canal es de 0,372 €/m3. La generación de empleo debida a la introducción del regadío es reducida, estimada en 227 Unidades de Trabajo Año para toda la Fase 1. La revalorización del terreno agrícola se calcula en 152M€.

Los usos de abastecimiento desde el Canal actualmente están muy poco desarrollados, sirviendo un volumen de agua que puede llegar a 2,75hm3, muy inferior al previsto de 60hm3. Los sistemas construidos o en construcción son para: Mancomunidad de la Comarca de Pamplona; Aytos de Aoiz, Urraúl Bajo, Lónguida y Lumbier; Aytos de Urroz-Villa y Lizoain. El coste de construcción de estos sistemas es de 48,5 M€, sus costes de explotación son desconocidos, y el valor del agua servida en alta es de unos 1,375 M€/año.

Los usos hidroeléctricos asociados al proyecto consisten en la explotación de las centrales de pie de presa y la de toma del Canal, cuyos beneficios revierten al proyecto. La producción bruta es de unos 7,7M€/anuales. Como el pantano anuló 4 centrales que estaban en funcionamiento, hay que minorarla a 4,9 M€/año.

Si comparamos el coste total del proyecto incluyendo 30 años de explotación 1.751,7M€, con la producción bruta de todas las actividades asociadas en 30 años, incluida la revalorización de los terrenos, 1.300M€, se observa que la rentabilidad del proyecto es fuertemente negativa.

Actualmente la administración está considerando cómo continuar el despliegue de infraestructuras asociadas a Itoiz, ya que la Fase 2 todavía no se ha comenzado, y se están analizando otras posibles alternativas. A la vista de los resultados preliminares de la Fase 1, parece necesario un replanteamiento de fondo de la manera de actuar de la administración en el despliegue de infraestructuras hidráulicas, ayudándose de la aplicación de los principios legalmente vigentes de recuperación de costes, transparencia informativa y participación pública, con el fin de no repetir nuevamente los habituales errores de la política hidráulica española, y cuyas consecuencias quedan plasmadas no sólo en las afecciones ambientales producidas, sino en los pobres resultados económicos obtenidos.